¿hasta qué punto el primer párrafo de una novela es importante?
los hay descriptivos, los hay misteriosos, los hay que resumen toda la historia, los hay que despiertan la curiosidad...
a menudo es lo último que escribe el autor, precisamente porque sabe que la continuidad de su lectura depende de este primer párrafo...pero, ¿siempre ha sido así? comprobémoslo.

dijous, 27 de juliol de 2017

Eric Ambler - La máscara de Dimitrios



Orígenes de una obsesión

Un francés llamado Chamfort dijo cierta vez, a sabiendas de que estaba equivocado, que la palabra azar era un atributo de la Providencia.
  Se trata de uno de esos aforismos convenientes, que no son más que falacias, acuñados para desacreditar la desagradable pero verdadera idea de que el azar desempeña un papel de importancia -si no decisivo- en los asuntos humanos. Sin embargo, no se trata de una expresión del todo imperdonable. Porque es inevitable que, en ciertas ocasiones, el azar actúe con una suerte de desmañada coherencia, que bien puede confundirse con las acciones de una Providencia consciente de sí misma.
  La historia de Dimitrios Makropoulos es un buen ejemplo de esto.


Trad. Ana Goldar







Eric Clifford Ambler (LondresReino Unido28 de junio de 1909 - íd.22 de octubre de 1998), OBE, más conocido como Eric Ambler o con el seudónimo Eliot Reed (cuando escribió obras al lado de Charles Rodda, fue un escritor británico de novela negra y novela de espionaje (a las que introdujo un nuevo realismo), guionista y productor cinematográfico.

Biografía[editar]

Eric Ambler tuvo una infancia feliz, según su propia autobiografía (Here Lies: An Autobiography1985) en donde narra con humor y modestia la primera parte de la vida del que llegará a ser maestro de la nueva novela de espionaje. En 1928 obtiene su título de ingeniero y tras trabajar como actor de vaudeville, prefiere dedicarse a la publicidad, profesión que ejercerá hasta finales de la Segunda Guerra Mundial y que alternará con la novela. Entre 1936 y 1940, escribe seis novelas de espionaje que se convertirán en clásicos.
Se enrola en el ejército británico en 1940 y permanecerá seis años sirviendo en los batallones de propaganda cinematográfica, escribiendo guiones y realizando filmaciones en los lugares de batalla, en donde conoce a John Huston); lo abandona con la graduación de teniente coronel. Tras la guerra prueba sin éxito la aventura americana como guionista en Hollywood, pero al cabo de poco tiempo regresa a la novela en 1951.
Decide volver a Europa en 1958. Siguió escribiendo numerosas novelas hasta 1981.
La contribución de Eric Ambler será fundamental para elevar el thriller a la categoría de literatura noble. La novela negra será el género preferido por Ambler, ya que le permitía expresar sus opiniones políticas, aunque nunca caerá en las ilusiones de las utopías. Sus personajes son personas normales, en muchas ocasiones llegadas a espías sin pretenderlo, anti-héroes vapuleados por fuerzas que les superan con mucho. A menudo Ambler utiliza su experiencia en los negocios y su formación como ingeniero para dar verosimilitud a sus relatos, sirviéndose de un muy británico sentido del humor y de un estilo de escritura inimitable.



Isabel Allende - La casa de los espítirus


Capítulo Primero

Rosa, la bella

Barrabás llegó a la família por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía. Ya entonces tenía el hábito de escribir las cosas importantes y más tarde, cuando se quedó muda, escribía también las trivialidades, sin sospechar que cincuenta años después, sus cuadernos me servirían para rescatar la memoria del pasado y para sobrevivir a mi propio espanto. El día que llegó Barrabás era Jueves Santo. Venía en una jaula indigna, cubierto de sus propios excrementos y orines, con una mirada extraviada de preso miserable e indefenso, pero ya se adivinaba -por el porte real de su cabeza y el tamaño de su esqueleto- el gigante legendario que llegó a ser. Aquél era un día aburrido y otoñal, que en nada presagiaba los acontecimientos que la niña escribió para que fueran recordados y que ocurrieron  durante la misa de doce, en la parroquia de San Sebastián, a la cual asistió con toda su família. En señal de duelo, los santos estaban tapados con trapos morados, que las beatas desenpolvaban anualmente del ropero de la sacristía, y bajo las sábanas de luto, la corte celestial parecía un amasijo de muebles esperando la mudanza, sin que las velas, el incienso o los gemidos del órgano, pudieran contrarrestar ese lamentable efecto. Se erguían amenazantes bultos oscuros en el lugar de los santos de cuerpo entero, con sus rostros idénticos de expresión constipada, sus elaboradas pelucas de cabello de muerto, sus rubíes, sus perlas, sus esmeraldas de vidrio pintado y sus vestuarios de nobles florentinos. El único favorecido con el luto era el patrono de la iglesia, San Sebastián, porque en Semana Santa le ahorraba a los fieles el espectáculo de su cuerpo torcido en una postura indecente, atravesado por media docena de flechas, chorrando sangre y lágrimas, como un homosexual sufriente, cuyas llagas, milagrosamente frescas gracias al pincel del padre Restrepo, hacían estremecer de asco a Clara.



Isabel Allende Llona (LimaPerú2 de agosto de 1942)​ es una escritora chilena, que también cuenta con la nacionalidad estadounidense, miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras desde 2004.​ Obtuvo el Premio Nacional de Literatura de su país en 2010.
Autora de superventas, la venta total de sus libros alcanza 65 millones de ejemplares y sus obras han sido traducidas a 35 idiomas.​ Es considerada la escritora viva de lengua española más leída del mundo.

Biografía

Familia y estudios

Hija del diplomático Tomás Allende Pesse —primo hermano de Salvador Allende, presidente de Chile entre 1970-1973 (en algunas publicaciones se les cita erróneamente como hermanos)—​ y de Francisca Llona Barros,​ nació en Lima mientras su padre se desempeñaba como secretario de la embajada de Chile en Perú y es la mayor de los tres hijos del matrimonio (sus hermanos menores son Juan y Francisco).​ Isabel Allende es de ascendencia vasca por parte paterna y de ascendencia portuguesa, vasca y castellana por parte materna. Sus padres se separaron en 1945, y su madre retornó con Isabel y sus dos hermanos a Chile, donde vivió desde 1946 hasta 1953.

Entre 1953 y 1958, su familia residió en Bolivia —donde asistió a una escuela estadounidense en La Paz— y en Líbano, donde estudió en un colegio privado inglés.

 obras 

  • La abuela Panchita, infantil; ilustrado con muñecos de Marta Carrasco, editorial Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • Lauchas y lauchones, ratas y ratones, infantil, Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • Civilice a su troglodita. Los impertinentes de Isabel Allende, recopilación de columnas que publicaba la autora bajo ese mismo título en la revista Paula, Lord Cochrane, Santiago, 1974
  • La casa de los espíritus (1982), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • La gorda de porcelana (1984), cuento juvenil
  • De amor y de sombra (1984), novela
  • Eva Luna (1987), novela
  • Cuentos de Eva Luna (1990), 23 relatos
  • El plan infinito (1991), novela
  • Paula (1994), obra autobiográfica
  • Afrodita (1997), obra autobiográfica
  • Hija de la fortuna (1998), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • Retrato en sepia (2000), novela, reeditada en 2011 en el estuche "Trilogía involuntaria"
  • La ciudad de las bestias (2002), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • Mi país inventado (2003), obra autobiográfica
  • El reino del dragón de oro (2003), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • El bosque de los pigmeos (2004), novela juvenil, reeditada en 2004 en el estuche Trilogía "Las memorias del águila y del jaguar"
  • El Zorro: Comienza la leyenda (2005), novela
  • Inés del alma mía (2006), novela histórica
  • La suma de los días (2007), obra autobiográfica
  • Los amantes del Guggenheim. El oficio de contar (2007), relato
  • La isla bajo el mar (2009), novela
  • El cuaderno de Maya (2011), novela
  • Amor (2012), recopilación de escenas de amor seleccionadas de entre sus libros.
  • El juego de Ripper (2014), novela policiaca
  • El amante japonés (2015), novela
  • Más allá del invierno (junio de 2017), novela

Teatro[editar]

  • El embajador, estrenada en Santiago en 197111
  • La balada del medio pelo, estrenada en Santiago bajo la dirección de Víctor Bogado, teatro El Túnel, 197325
  • Yo soy la Tránsito Soto, estrenada en Santiago en 197311
  • Los siete espejos, estrenada en Santiago en 197511

Max Frisch - Homo Faber


Homo Faber

Un informe

Salimos de La Guardia, Nueva York, con tres horas de retraso a causa de las ventriscas. El aparato era, como de costumbre en aquel trayecto, un Super-Constellation. Yo me dispuse inmediatamente a dormir; ya era de noche. Aguardamos cuarenta minutos más, a la intemperie, en la pista. Nieve frente a los reflectores, nieve pulverizada y remolinos sobre la pista, pero lo que me puso nervioso hasta el punto de no dejarme coinciliar inmediatamente el sueño nou fue el reportaje de la revista que distribuyó la azafata, «FIRST PICTURES OF WORLD'S GREATEST AIR CRASH IN NEVADA» (Primeras fotos de la mayor catástrofe aérea del mundo en Nevada), una noticia que yo ya había leído a mediodía, sino aquella vibración en el aparato pegado al suelo con los motores en marcha y aquel joven alemán a mi lado, que llamó inmediatamente mi atención. No me explico por qué, pero llamó mi atención cuando se quitó el abrigo, cuando se sentó y se subió la raya de los pantalones, cuando no hizo absolutamente nada más que esperar el despegue como hacíamos todos, sentado sencillamente en el sillón, un hombre rubio, de tez rosada, que se me presentó inmediatamente, incluso antes de que nadie se hubiera abrochado los cinturones. No logré oir su nombre: los motores zumbaban, uno tras otro, a máxima potencia.

(Traducción del aleman Margarita Fontseré)



Max Frisch - No soy Stiller


Cuaderno primero.

−¡Yo no soy Stiller!− Día tras día, desde mi llegada a esta cárcel, que más tarde habré de describir, lo digo, lo juro e insisto en reclamar whisky, sin el cual me niego a hacer ninguna declaración. Porque sin whisky, lo sé por experiencia, no soy yo mismo, sino que tengo tendencia a sucumbir a todas las buenas influencias posibles y a representar un papel, que a ellos quizás les pareciera bien, pero que no tiene nada que ver conmigo. Porque en la situación absurda en que me hallo (me toman por un ciudadano de su pequeña localidad, desaparecido), lo único que importa es no dejarme influir por lo que digan, estar alerta frente a todos sus ambles intentos de meterme en una piel ajena y mantenerme incorruptible hasta llegar a la grosería, si es preciso, digo: puesto que lo único que importa es no ser otro que el individuo que, por desgracia, soy en realidad, no cesaré de reclamar a gritos que me traigan whisky, cada vez que alguien se acerque a mi celda. Por otra parte, ya hace días que les hice saber que no era indispensable que este whisky fuera de primera calidad, aunque sí que pudiera beberse. Porque si permanezco sereno, pueden interrogarme tanto como quieran, que no sacarán nada, por lo menos nada que sea verdad−. ¡Es inútil! Hoy me traen este cuaderno de hojas en blanco, para que escriba en él mi vida. Sin duda para demostrar que tengo una, una vida distinta de la de su desaparecido señor Stiller.

(Trad. Margarita Fontseré)


Max Frisch
(Max Rudolf Frisch; Zürich, 1911 - 1991) Novelista y dramaturgo suizo en lengua alemana. Cursó estudios de germánicas y arquitectura, que alternó con una intensa actividad periodística, y desde finales de la Segunda Guerra Mundial realizó numerosos viajes por Europa, América y Oriente, residiendo largas temporadas en EE.UU. e Italia. Inició su carrera literaria en los años treinta, aunque su primera obra importante, la novela Los difíciles o J'adore ce qui me brûle, es de 1943. 
Tras la publicación de Mi o el viaje a Pekín (1945), que se inscribe en la tradición de la "novela de formación" alemana, se dedicó preferentemente al teatro, para el que escribió, entre otras piezas Ahora vuelven a cantar (1945), drama en el que aborda el problema de la responsabilidad individual en una guerra, y La muralla china (1946), parábola escénica sobre el aniquilamiento de la humanidad, en la que se advierte el influjo de Brecht. 
Ya en la década de los cincuenta, que vio surgir el grueso de su producción para la escena, aparecieron El conde de Tierradesierta (1951), pieza sobre la violencia y la imposibilidad de conjugar poder y libertad a una escala humanamente digna; Don Juan o el amor a la geometría (1953), en la que el célebre personaje es presentado no como el cínico seductor de la leyenda, sino como un individuo melancólico que desconfía de la veleidad del mundo sentimental y busca refugio en la imperturbabilidad de sus estudios matemáticos, y Biedermann y los incendiarios(1958), alegato satírico contra la indolencia y cobardía pequeño-burguesas frente a la violencia.
Andorra, de 1961, sin duda su obra más famosa, es un drama sobre el antisemitismo y el condicionamiento del individuo por su imagen pública, tema este que, junto con el de la búsqueda de la identidad, se halla presente en la práctica totalidad de la producción literaria de Max Frisch y preside la composición de tres de sus principales novelas: No soy Stiller (Stiller, 1954), Homo faber(1957) y Pongamos que me llamo Gantenbein (1964).
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Juan Rulfo - El gallo de oro

   Amanecía.
   Por las calles desiertas de San Miguel del Milagro, una que otra mujer enrebozada caminaba rumbo a la iglesia, a los llamados de la primera misa. Algunas más barrían las polvorientas calles.
   Lejano, tan lejos que no se percibían sus palabras, se oía el clamor de un pregonero. Uno de esos pregoneros de pueblo, que van esquina por esquina gritando la reseña de un animal perdido, de un niño perdido o de alguna muchacha perdida... En el caso de la muchacha la cosa iba más allá, pues además de dar la fecha de su desaparición había que decir quién era el supuesto sujeto que la había robado, y dónde estaba depositada, y si había reclamación o abandono por parte de los padres. Esto se hacía para enterar al pueblo de lo sucedido y que la vergüenza obligara a los fugados a unirse en matrimonio... En cuanto a los animales, era obligación salir a buscarlos si el reseñar su pérdida no diera resultado, pues de otro modo no se pagaba el trabajo.





Juan Rulfo - El Llano en llamas




  • Nos han dado la tierra
Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.
  • La Cuesta de las Comadres
Los difuntos Torricos siempre fueron buenos amigos míos. Tal vez en Zapotlán no los quisieran pero, lo que es de mí, siempre fueron buenos amigos, hasta tantito antes de morirse. Ahora eso de que no los quisieran en Zapotlán no tenía ninguna importancia, porque tampoco a mí me querían allí, y tengo entendido que a nadie de los que vivíamos en la Cuesta de las Comadres nos pudieron ver con buenos ojos los de Zapotlán. Esto era desde viejos tiempos.
  • Es que somos muy pobres
  • El hombre
  • En la madrugada
  • Talpa
  • Macario
  • El Llano en llamas
  • ¡Diles de no me maten!
  • Luvina
  • La noche que lo dejaron solo
  • Paso del Norte
  • Acuérdate
  • No oyes ladrar los perros
  • El día del derrumbe
  • La herencia de Matilde Arcángel
  • Anacleto Morones