¿hasta qué punto el primer párrafo de una novela es importante?
los hay descriptivos, los hay misteriosos, los hay que resumen toda la historia, los hay que despiertan la curiosidad...
a menudo es lo último que escribe el autor, precisamente porque sabe que la continuidad de su lectura depende de este primer párrafo...pero, ¿siempre ha sido así? comprobémoslo.

divendres, 19 de març del 2010

Franz Kafka - El proceso

Alguien tenía que haber calumniado a Josef K , pues fue detenido una mañana sin haber hecho nada malo. La cocinera de la señora Grubach, su casera, que le llevaba todos los días a eso de las ocho de la mañana el desayuno a su habitación, no había aparecido. Era la primera vez que ocurría algo semejante. K esperó un rato más. Apoyado en la almohada, se quedó mirando a la anciana que vivía frente a su casa y que le observaba con una curiosidad inusitada. Poco después, extrañado y hambriento, tocó el timbre. Nada más hacerlo, se oyó cómo llamaban a la puerta y un hombre al que no había visto nunca entró en su habitación. Era delgado, aunque fuerte de constitución, llevaba un traje negro ajustado, que, como cierta indumentaria de viaje, disponía de varios pliegues, bolsillos, hebillas, botones, y de un cinturón; todo parecía muy práctico, aunque no se supiese muy bien para qué podía servir.
–¿Quién es usted? –preguntó Josef K, y se sentó de inmediato en la cama.








 El proceso
TÍTULO ORIGINALThe Trial (Le Procès)
AÑO
1962
DURACIÓN
118 min.  Trailers/Vídeos
PAÍS
DIRECTOROrson Welles
GUIÓNOrson Welles (Novela: Franz Kafka)
MÚSICAJean Ledrut
FOTOGRAFÍAEdmond Richard (B&W)
REPARTOAnthony PerkinsRomy SchneiderJeanne MoreauOrson WellesElsa MartinelliAkim Tamiroff
PRODUCTORACoproducción Francia-Italia-Alemania



dijous, 18 de març del 2010

Herman Hesse - Demian






Comienzo mi historia como un acontecimiento de la época en que yo tenía diez años e iba al Instituto de letras de nuestra pequeña ciudad.
Muchas cosas conservan aún su perfume y me conmueven en lo más profundo con pena y dulce nostalgia: callejas oscuras y claras, casas y torres, campanadas de reloj y rostros humanos, habitaciones llenas de acogedor y cálido bienestar, habitaciones llenas de misterio y profundo miedo a los fantasmas. Olores a cálida intimidad, a conejos y a criadas, a remedios caseros y a fruta seca. Dos mundos se confundían allí: de dos polos opuestos surgían el día y la noche.





Este extraño ser híbrido parece ser el símbolo mismo de la Gnosis. Generalmente se le representa como un personaje de cabeza de gallo, vestido con armadura de la que salen, en lugar de las piernas dos serpientes curvadas hacia arriba, cada una con su cabeza. Con frecuencia, lleva en la mano un escudo en el que aparecen las letras IAO o AIO (la última letra puede ser también una omega griega). El nombre de Abraxas es simbólico, pues las siete letras corresponden a los siete planetas que se conocían en la antigüedad y, además, la suma de esas letras da 365 (los días del año). Se piensa que la palabra mágica por excelencia, Abracadabra, proviene de Abraxas. Según muchos, la palabra Abraxas proviene del egipcio abrak sax que significa “Palabra Sagrada”. En la demonología tardomedieval, Abraxas se convierte en un monstruo de vientre prominente con la cabeza coronada, cabeza de dragón y serpientes en vez de piernas.
Fuente: Izzi, Massimo: Diccionario Ilustrado de Monstruos.


dimecres, 17 de març del 2010

Arthur Conan Doyle - Las memorias de Sherlock Holmes


Estoy viendo, Watson, que no tendré más remedio que ir -me dijo Holmes, cierta mañana,cuando estábamos desayunándonos juntos. 
-¡lr! ¿Adónde?
- A Dartmoor…, a King's Pyland.
No me sorprendió. A decir verdad, lo único que me sorprendía era que no se encontrase mezclado ya en aquel suceso extraordinario, que constituía tema único de conversación de un extremo a otro de toda la superficie de Inglaterra. Mi compañero se había pasado un día entero yendo y viniendo por la habitación, con la barbilla caída sobre el pecho y el ceño contraído, cargando una y otra vez su pipa del tabaco negro más fuerte, sordo por completo a todas mis preguntas y comentarios. Nuestro vendedor de periódicos nos iba enviando las ediciones de todos los periódicos a medida que salían, pero Holmes los tiraba a un rincón después de haberles echado una ojeada Sin embargo, a pesar de su silencio, yo sabía perfectamente cuál era el tema de sus cavilaciones. Sólo había un problema pendiente de la opinión pública que podía mantener en vilo su capacidad de análisis, y ese problema era el de la extraordinaria desaparición del caballo favorito de la Copa Wessex y del trágico asesinato de su entrenador




Alexandre Dumas - El conde de Montecristo

El 24 de febrero de 1815, el vigía de Nuestra Señora de la Guarda dio la señal de que se hallaba a la vista el bergantín El Faraón procedente de Esmirna, Trieste y Nápoles. Como suele hacerse en tales casos, salió inmediatamente en su busca un práctico, que pasó por delante del castillo de If y subió a bordo del buque entre la isla de Rión y el cabo Mongión. En un instante, y también como de costum­bre, se llenó de curiosos la plataforma del castillo de San Juan, por­que en Marsella se daba gran importancia a la llegada de un buque y sobre todo si le sucedía lo que al Faraón, cuyo casco había salido de los astilleros de la antigua Focia y pertenecía a un naviero de la ciudad.


 Novelista y dramaturgo francés del periodo romántico, conocido como Dumas padre. Dumas, uno de los escritores franceses más leídos, es conocido ante todo por sus novelas históricas Los tres mosqueteros (1844) y El conde de Montecristo (1844). Dumas nació en Villers-Cotterêts, Aisne, el 24 de julio de 1802. Era hijo de un general y nieto de un noble afincado en Santo Domingo. Había recibido una escasa educación formal, pero mientras trabajaba para el duque de Orleans, en París, leía con voracidad, sobre todo historias de aventuras de los siglos XVI y XVII, asistía a las representaciones de una compañía inglesa shakesperiana y comenzó a escribir obras de teatro. La Comédie Française produjo su obra Enrique III y su corte en 1829 y el drama romántico Cristina en 1830; ambas obtuvieron un éxito rotundo. Dumas fue un escritor muy prolífico, con cerca de 1.200 volúmenes publicados bajo su nombre. Aunque muchas de estas obras son fruto de colaboraciones o del trabajo de otros escritores a quienes contrataba, la mayoría de ellas llevan la impronta inconfundible de su genio personal y su inventiva. Sus ingresos eran enormes, pero apenas suficientes para sufragar su extravagante modo de vida en los últimos años: gastaba enormes sumas de dinero en mantener su finca en los alrededores de París (Montecristo), mantenía a numerosas amantes (una de las cuales era la madre de su hijo Alejandro), compraba obras de arte y hacía frente a las pérdidas derivadas de sus muchas aventuras empresariales. Cuando murió, el 5 de diciembre de 1870, estaba prácticamente en bancarrota. Además de novelas históricas, la obra de Dumas incluye las obras de teatro Antonio (1831), La torre de Nesle (1832), Catherine Howard (1834), Kean, o desorden y genio (1838) y El alquimista (1839), así como numerosas dramatizaciones de su propia ficción. También escribió memorias en las que ofrece un vivo retrato de su tiempo.  © eMe




Mercè Rodoreda - La plaça del Diamant

La Julieta va venir expressament a la pastisseria a dir-me que, abans de rifar la toia, rifarien cafeteres; que ella ja les havia vistes: precioses, blanques, amb una taronja pintada en dues meitats, que ensenyava els pinyols. Jo no tenia ganes d'anar a ballar, ni tenia ganes de sortir perquè m'havia passat el dia despatxant dolços, i les puntes dels dits em feien mal de tant estrènyer cordills daurats i de tant fer nusos i agafadors. I perquè coneixia la Julieta, que a la nit no venia de tres hores i tant li feia dormir com no dormir. Però em va fer seguir vulgues no vulgues, perquè jo era així, que patia si algú em demanava una cosa i havia de dir que no. Anava blanca de dalt abaix: el vestit i els enagos enmidonats, les sabates com un glop de llet, les arracades de pasta blanca, tres braçalets rotllana que feien joc amb les arracades i un portamonedes blanc, que la Julieta em va dir que era d'hule, amb la tanca com una petxina d'or.



Mercè Rodoreda (Barcelona, 1908 - Girona, 1983) és la novel·lista més important de postguerra per la densitat i el lirisme de la seva obra. És autora de la novel·la catalana més aclamada de tots els temps, La plaça del Diamant (1962), que es pot llegir actualment en més de vint idiomes. Comença a escriure contes per a revistes, com a fugida d'un matrimoni decebedor i, més tard, quatre novel·les d'un cop, que després rebutja, tret d'Aloma (1938), amb la qual guanya el premi Crexells. A les primeries de la guerra civil espanyola treballa al Comissariat de Propaganda de la Generalitat de Catalunya i a la Institució de les Lletres Catalanes. Exiliada primer a diverses localitats de França i després a Ginebra, trenca el seu silenci de vint anys amb Vint-i-dos contes (1958), que obtindrà el premi Víctor Català. Amb El carrer de les Camèlies (1966) guanya el premi Sant Jordi, el de la Crítica i el Ramon Llull. A mitjan anys setanta retorna a Catalunya, a la població de Romanyà de la Selva, on acaba la novel·la Mirall trencat (1974) i, entre d'altres, encara publica Viatges i flors iQuanta, quanta guerra..., el 1980, any en què li és atorgat el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes. Des de 1998 es convoca el premi Mercè Rodoreda de contes i narracions, en homenatge a l'autora.












AÑO
1982
DURACIÓN
116 min.
DIRECTORFrancesc Betriú
GUIÓNFrancesc Betriú
MÚSICARamon Muntaner
FOTOGRAFÍARaúl Artigot
REPARTOSilvia MuntLluís HomarJoaquim CardonaElisenda RibasMarta MolinsJosep MiguellPaca GabaldónAlfred LuchettiLluis Juliá
PRODUCTORATVE / Figaro Films

dimarts, 16 de març del 2010

Víctor Català - Solitud

Passat Ridorta havien atrapat un carro que feia la mateixa via que ells, i en Matias, amb ganes d'estalviar el delit, preguntà al carreter si els volia dur fins a les collades de la muntanya. El pagès, rialler i encantat de trobar una estona de conversa, li féu de seguida lloc a son costat en la post travessera, i digué a la Mila que s'ajoqués darrera d'ells, sobre el bossat. Ella guaità amb agraïment an aquell home desconegut, que li feia semblant mercè. Malgrat la bona cama que tenia, estava fatigada. Son marit li havia contat que de Llisquents, on els deixà l'ordinari, fins a Ridorta, hi havia cosa de mitja horeta, i ja feia cinc quartassos que caminaven quan veiren negrejar el campaneret del poble dalt del turó verdelós: d'aleshores fins a trobar el carro havia passat un altre quart llar i entre el solei, la polseguera i la contrarietat, li havia donat un gran mal humor a la pobla dona.




Caterina Albert i Paradís, coneguda pel seu nom de ploma Víctor Català (l'Escala11 de setembre del 1869 - 27 de gener del 1966),[1] fou una escriptora catalana, autora de la novel·la Solitud (1905), una de les obres literàries cabdals del modernisme. També va desenvolupar una carrera com a pintora, escultora i dibuixant.[2]


El premi als Jocs Florals del 1898 va representar el primer reconeixement de la seva capacitat literària. No trigaria gaire temps a utilitzar el pseudònim de Víctor Català, nom del protagonista d'una novel·la seva inacabada. Malgrat l'entusiasme que va manifestar pel món del teatre i els seus inicis poètics, el gènere que va dominar millor és el narratiu. La força del seu estil i la gran riquesa lèxica són elements definitoris del conjunt de la seva obra. Ja sent gran, va rebre l'homenatge dels escriptors catalans. Va morir al seu poble natal l'any 1966. És enterrada al cementiri vell de l'Escala.[3] El seu pseudònim complet era Víctor Català i Montseny,[4] encara que els dibuixos, olis, aquarel·les i escultures que va guardar per a la seva col·lecció privada les va signar amb el seu nom propi de Caterina Albert.[2][5]





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Miquel Llor - Laura a la ciutat dels sants


Tot just el tren ha sortit d'entre les fragors del túnel que travessa el massís abrupte de Collat Negre, ja fa estrany a la Laura el canvi sobtat de la llum. S'adona que l'aire esdevé espesseït com per una resta d'aquell fum de la màquina que va escampant-se retardat, per la boca del túnel. Fins li sembla que el sol i tot s'entela amb un començ de grogor malaltissa.




Miquel Llor i ForcadaBarcelona3 de mayo de 1894 - Tossa de Mar2 de mayo de 1966.Traductor (de Moravia entro otros), cuentista y novelista catalán de la época anterior a la guerra civil. Figura clave para entender la recuperación y la evolución de la novela en la literatura catalana de principios del siglo XX (años 20 y 30) que había estado minimizada por movimientos esencialmente poéticos como el Noucentisme. En su prosa destaca la influencia de las nuevas experimentaciones europeas - ProustFreudDostoievski y Joyce -. Su obra más importante es Laura a la ciutat dels sants ambientada en la ciudad de Vic.
Miquel Llor fue el hijo mediano, de tres hermanos, de una familia de la burguesía de Barcelona. Su padre procedía de la ciudad de Espluga de Francolí y su madre de Vic. Llor se quedó pronto huérfano de madre. A partir de los 10 años de edad Miquel y Joan Llor, su hermano, desarrollaron una escoliosis, enfermedad que les deformó la columna. Este hecho podría haber acelerado y propiciado su carácter retraído.
Dejó la escuela después de los estudios primarios. No hizo el servicio militar a causa de su enfermedad. De los 20 a los 22 años trabajó como aprendiz en la Maquinista Terretre y Marítima y, finalmente se incorporó como delineante a la empresa de patentes industriales de su hermano mayor, Joan.
Siempre estuvo muy unido a su hermana Esperanza con quien compartía su interés por las artes. Viajó mucho por Europa y estudió idiomas.
En él al 1923, a los 30 años, su sensibilidad artística se decantó por la literatura, quizás debido a la asistencia a cursos de literatura catalana, para perfeccionar la lengua, organizados por la Mancomunitat de Catalunya. Este mismo año se inscribió a la Sección de literatura del Ateneu Barcelonés , donde participó activamente. En 1928 empezó a trabajar en el Ayuntamiento de Barcelona, donde corregía y revisaba textos, sobre todo a partir de 1934. Durante la República fue director del servicio lingüístico y corrector de estilo de del ayuntamiento de Barcelona. El mismo año 1934 se hizo miembro del Pen Club, una asociación internacional de escritores y participó como jurado de diversos premios.
En este período anerior a la Guerra civil española, fue cuando produjo sus mejores obras. Su primera novela fue Historia gris (1925). En 1928 publicó Tàntal y en 1930, publicada en 1931, escribió Laura a la ciutat dels sants, su mejor novela.
La guerra civil y la postguerra rompieron su esplendor creativo. Durante la guerra civil estuvo afiliado al sindicato de la CNT y continuó con su labor de traductor. Durante la postguerra fue depurado de su cargo del Ayuntamiento y se dedicó a hacer de anticuario en la galería L'Aura, actividad que se dedicó más plenamente cuando fue jubilado de su trabajo en el Ayuntamiento en el año 1960.
De esta etapa de postguerra destaca El somriure dels sants (1947), que pretendía ser una segunda parte de Laura a la ciutat del sants, y Un camí de Damasc (1958).
Miquel Llor murió en el año 1966 después de dos años de padecer arteriosclerosis.

Llor nació literalmente, más o menos, por la época que Carles Riba y Josep Maria de Sagarra polemizaban sobre cual había de ser el nuevo modelo de la novela catalana. Y es justo cuando en este momento cuando una nueva generación de jóvenes (Carles SoldevilaFrancesc TrabalLlorenc Villalonga) crearon propuestas novelísticas nuevas que se apartaban de los dictámenes y criterios de la generación del Novecentismo, que había minimizado el valor de este género.

La vuelta de la novela catalana de finales de los años veinte y principios de los treinta moderniza el género siguiendo las nuevas corrientes literarias de la novela europea. En este sentido, la obra de Llor muestra influéncias de James JoyceMarcel ProustGideSvevoMoraviaDostoievski y sobre todo de Sigmund Freud. Precisamente la segunda novela, Tàntal, fue tildada de inmoral, por la crítica, por su freudismo, que chocó con el puritarismo dominante.

Su obra parte de la reflexión sobre la realidad pero el contacto con las nuevas experimentaciones europeas le llevan a analizar los personajes desde el psicoanálisis (Tàntal) y a dar una imagen aguda y crítica de la realidad. En sus novelas y cuentos se pone de manifiesto la percepción negativa que tiene Llor de la realidad, del comportamiento humano y de las relaciones amorosas.

dilluns, 8 de febrer del 2010

J.D. Salinger - El guardián entre el centeno



Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. A D.B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana. El será quien me lleve a casa cuando salga de aquí, quizá el mes próximo. Acaba de comprarse un «Jaguar», uno de esos cacharros ingleses que se ponen en las doscientas millas por hora como si nada. Cerca de cuatro mil dólares le ha costado. Ahora está forrado el tío. Antes no. Cuando vivía en casa era sólo un escritor corriente y normal. Por si no saben quién es, les diré que ha escrito El pececillo secreto, que es un libro de cuentos fenomenal. El mejor de todos es el que se llama igual que el libro. Trata de un niño que tiene un pez y no se lo deja ver a nadie porque se lo ha comprado con su dinero. Es una historia estupenda. Ahora D.B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren. 




If you really want to hear about it, the first thing you'll probably want to know is where I was born, an what my lousy childhood was like, and how my parents were occupied and all before they had me, and all that David Copperfield kind of crap, but I don't feel like going into it, if you want to know the truth. In the first place, that stuff bores me, and in the second place, my parents would have about two hemorrhages apiece if I told anything pretty personal about them. They're quite touchy about anything like that, especially my father. They're nice and all--I'm not saying that--but they're also touchy as hell. Besides, I'm not going to tell you my whole goddam autobiography or anything. I'll just tell you about this madman stuff that happened to me around last Christmas just before I got pretty run-down and had to come out here and take it easy. I mean that's all I told D.B. about, and he's my brother and all. He's in Hollywood. That isn't too far from this crumby place, and he comes over and visits me practically every week end. He's going to drive me home when I go home next month maybe. He just got a Jaguar. One of those little English jobs that can do around two hundred miles an hour. It cost him damn near four thousand bucks. He's got a lot of dough, now. He didn't use to. He used to be just a regular writer, when he was home. He wrote this terrific book of short stories, The Secret Goldfish, in case you never heard of him. The best one in it was "The Secret Goldfish." It was about this little kid that wouldn't let anybody look at his goldfish because he'd bought it with his own money. It killed me. Now he's out in Hollywood, D.B., being a prostitute. If there's one thing I hate, it's the movies. Don't even mention them to me.








 
Jerome David Salinger (Nueva York, 1 de enero de 1919 – Cornish, Nuevo Hampshire, 27 de enero de 2010) Escritor estadounidense conocido principalmente por su novela El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), que se convirtió en un clásico de la literatura moderna estadounidense casi desde el mismo momento de su publicación, en 1951. El autor falleció a los 91 años de causas naturales.
The Catcher in the Rye, conocida en castellano como El cazador oculto en 1961 y como El guardián entre el centeno en 1978, fue su primera novela corta. Fue publicada en 1951 y se hizo muy popular entre los críticos y jóvenes. La historia la narra, en primera persona, Holden Caulfield, un adolescente rebelde, inadaptado e inmaduro, pero de gran perspicacia. Se dice de la novela que es la única que ha sabido captar lo que es la adolescencia con todas sus contradicciones; la fórmula del carácter del desorientado protagonista la ofrece su propia hermana, Phoebe, cuando le dice que, sencillamente, no sabe lo que quiere. Es, por otro lado, una novela que ha sido curiosamente citada como favorita por muchos asesinos en serie y otros inadaptados.
El esquivo y enigmático escritor (nunca concedía entrevistas ni participaba en actos públicos) vivía totalmente recluido y, aunque seguía escribiendo, no publicaba ningún trabajo desde 1965.


Yukio Mishima - El marino que perdió la gracia del mar






- Que duermas bien, cariño.

La madre de Noboru salió del cuarto del chico y cerró la puerta con llave. ¿Cuál sería su reacción en caso de incendio? En primer lugar, lo sacaría de allí: se había hecho esa promesa. Pero ¿y si el calor retorcía la puerta de madera o la pintura obstruía el ojo de la cerradura? ¿La ventana? El camino de abajo era de grava, y la altura del segundo piso de aquella casa alta y estrecha tampoco permitía abrigar demasiadas esperanzas.
La culpa era del chico. Nada habría pasado si no se hubiera dejado convencer por el jefe y no se hubiera escapado de casa aquella noche. Luego vino la letanía de preguntas, pero él se había negado a revelar el nombre del jefe.


Yukio Mishima (三島由紀夫 Mishima Yukio), de verdadero nombre Kimitake Hiraoka (平岡公威), (TokioJapón14 de enero de 1925 - 25 de noviembre de 1970), fue un escritor y dramaturgo japonés. Pasó los primeros años de su infancia bajo la sombra de su abuela, Natsu, que se lo llevó y lo separó de su familia inmediata durante varios años. Natsu provenía de una familia vinculada a los samurái de la era Tokugawa, ella mantuvo aspiraciones aristocráticas.Tenía mal carácter y se exacerbó por su ciática. El joven Mishima acudía a masajearla para aliviar su dolor. Ella tenía tendencia a la violencia, incluso con salidas mórbidas cercanas a la locura que serán posteriormente retratadas en algunos escritos de Mishima. Algunos biógrafos opinan que Natsu favoreció la fascinación de Mishima por la muerte. Natsu no permitía que Mishima jugase a la luz del sol, practicase algún deporte o que tuviera juegos rudos con otros chicos de su edad. Prefería que pasase su tiempo solo o jugando a las muñecas con sus primas, incluso se habla de unos escritos de primera juventud que su padre rompió ante la mirada del joven Mishima.
Exento del servicio militar por sufrir tuberculosis, no participó en la guerra, suceso que él mismo entendió como una humillación. Generacionalmente es considerado parte de la “segunda generación“ de escritores de posguerra, junto con Kōbō Abe.
Su ensayo más importante, Bunka boueiron (En defensa de la cultura), defendía la figura del Emperador, como la mayor señal de identidad de su pueblo. Más tarde formaría la Sociedad del Escudo(Tatenokai), con un fastuoso uniforme que él mismo diseñó y en el que pretendía reencarnar los valores nacionales de "su" Japón tradicional.
Durante los años 60 escribió sus más importantes novelas.
Dentro de estas obras, destaca su tetralogía El mar de la fertilidad, compuesta de las novelas Nieve de primaveraCaballos desbocadosEl templo del alba y La corrupción de un ángel (esta última editada póstumamente), que, en su conjunto, constituyen una especie de testamento ideológico del autor, que se rebelaba contra una sociedad para él sumida en la decadencia moral y espiritual.
La mañana del "incidente" del 25 de noviembre de 1970, Mishima llevaba la última parte de esta tetralogía a su editor. Después se dirigió junto con los miembros de su grupo a un cuartel del ejército que ocuparon, y tras un discurso a la tropa, él y su compañero Masakatsu Morita se suicidaron mediante seppuku. Mishima realizó su seppuku en el despacho del General Kanetoshi Mashita. Su kaishaku (asistente) trató 3 veces de decapitarlo sin éxito. Finalmente, fue Hiroyasu Koga quien realizó la decapitación. Posteriormente, Masakatsu Morita intentó realizar su propio seppuku. Aunque sus cortes fueron poco profundos para ser fatales, hizo una señal a Koga para que también le decapitase.
Con su muerte desapareció uno de los críticos más lúcidos de la sociedad japonesa de posguerra y un artista superdotado que marcó señaladamente un rumbo en la historia de la literatura japonesa contemporánea.