¿hasta qué punto el primer párrafo de una novela es importante?
los hay descriptivos, los hay misteriosos, los hay que resumen toda la historia, los hay que despiertan la curiosidad...
a menudo es lo último que escribe el autor, precisamente porque sabe que la continuidad de su lectura depende de este primer párrafo...pero, ¿siempre ha sido así? comprobémoslo.

dissabte, 5 de desembre de 2009

Nikolai V. Gógol - Almas muertas











A la puerta de la fonda de la ciudad provinciana de N. se acercó un pequeño coche de aspecto bastante agradable, con suspensión de ballestas, como esos que suelen usar los solterones: tenientes coroneles retirados, subcapitanes, terratenientes que poseen un centenar de siervos, en una palabra todos esos que se conocen como señores de medio pelo. En el coche iba un caballero que no era ni guapo ni feo, ni demasiado grueso ni demasiado delgado; no se podía decir que fuese viejo, aunque tampoco era demasiado joven. Su llegada no produjo en la ciudad el menor ruido ni fue acompañada de nada extraordinario. Únicamente dos mujiks rusos que se encontraban en la puerta de la taberna, frente a la fonda, hicieron algunas observaciones, las cuales, por lo demás, más bien se referían al coche que a su ocupante.






Nikolái Vasílievich Gógol (SoróchintsiImperio ruso, actual Ucrania, 20 de marzojul.1 de abril de 1809greg.Moscú, 21 de febrerojul.4 de marzo de 1852greg.) A pesar de que muchas de sus obras muestran la influencia de su educación y cultura ucraniana, escribió en ruso, por lo que sus obras se consideran parte de la literatura rusa. Su obra más conocida es probablemente Almas Muertas, considerada por muchos como la primera novela rusa moderna.

Gógol nació en Soróchintsi, en la gobernación de Poltava, actualmente en Ucrania, en el seno de una familia de la baja nobleza rutena. Algunos de sus antepasados se identificaban como parte de la nobleza polaca (Szlachta), debido a la influencia cultural polaca de las clases altas rutenas. Su propio abuelo, Afanasiy Gógol, escribió en documentos censales que sus "antepasados, de apellido Gógol, pertenecen a la nación polaca". Sin embargo, su bisabuelo Jan Gogol, tras haber estudiado en la Academia de Kiev-Moguila (o Kyiv-Mohyla, en ucraniano), institución de fuertes raíces ucranianas y ortodoxas, se trasladó a la parte oriental de Ucrania, más vinculada culturalmente a Moscovia, y se estableció en la región de Poltava, dando lugar a la línea familiar de los Gógol-Yanovski. El propio Gógol consideraba la segunda parte de su apellido "un añadido polaco artificial", usando sólo la primera parte, "Gógol". Su padre murió cuando el joven Nikolái tenía 15 años de edad. Las profundas creencias religiosas de la madre sin duda debieron influir en la visión del mundo de Gógol, muy condicionada también por su entorno familiar de baja nobleza en un medio rural.
Se trasladó a San Petersburgo en 1828 y allí trabajó en un modestísimo empleo de burócrata de la administración zarista. En 1831, conoció a Aleksandr Pushkin, que le ayudó en su carrera como escritor y se hizo amigo suyo. Más adelante, impartió clases de historia en la Universidad de San Petersburgo de 1834 a 1835. Escribió diversos relatos breves cuya acción transcurre en San Petersburgo, como La Avenida Nevski, el Diario de un LocoEl Capote y La Nariz. Este último sería adaptado como ópera por Dmitri Shostakóvich. Sin embargo, sería su comedia El Inspector, publicada en 1836, la que lo convertiría en un escritor conocido. El tono satírico de la obra, que comparte con otros de sus escritos, generó una cierta controversia, y Gógol emigró a Roma.
Gógol pasó casi cinco años viviendo en Italia y Alemania, y también viajó algo por Suiza y Francia. Fue durante este periodo cuando escribió Almas Muertas, cuya primera parte se publicó en 1842, y la novela histórica Tarás Bulba, protagonizada por el cosaco del mismo nombre y ambientada en el siglo XVI en tierras ucranias entonces rusas y que estaban parcialmente ocupadas por los polacos. Se dice que la idea de la trama de Almas muertas le habría sido sugerida a Gógol por Pushkin. En 1848 Gógol hizo una peregrinación a Jerusalén, impulsado por sus profundas creencias cristianas ortodoxas. Tras volver de Jerusalén, Gógol decidió abandonar la literatura para concentrarse en la religión, bajo la influencia del sacerdote ortodoxo Padre Konstantínovskii. Entonces, Gógol quemó lo que había escrito de la segunda parte de Almas Muertas diez días antes de su muerte el 21 de febrero / 4 de marzo de ese año en Moscú. Algunos fragmentos de esa segunda parte de Almas Muertas sobrevivieron a la quema y han sido publicados.
Falleció en Moscú al borde de la locura y con un gran deterioro físico.

Rudyard Kipling - El hombre que pudo reinar

 




Establece textualmente la ley una justa norma de vida que no resulta fácil de cumplir. En más de una ocasión he compartido con un mendigo circunstancias que a los dos nos impedían concluir si el otro era digno. Aún me queda por ser hermano de un príncipe, aunque hubo un momento en el que estuve cerca de alcanzar este parentesco con un hombre que bien pudiera haber sido un auténtico rey y que me prometió la posesión de un reino, con su ejército, sus tribunales de justícia, sus impuestos y su gobierno al completo. Mucho me temo hoy que mi rey haya muerto, y si deseo una corona habré de procurármela yo mismo.







The Law, as quoted, lays down a fair conduct of life, and one not easy to follow. I have been fellow to a beggar again and again under circumstances which prevented either of us finding out whether the other was worthy. I have still to be brother to a Prince, though I once came near to kinship with what might have been a veritable King and was promised the reversion of a Kingdom — army, law-courts, revenue and policy all complete. But, to-day, I greatly fear that my King is dead, and if I want a crown I must go and hunt it for myself.





Joseph Rudyard Kipling (Bombay30 de diciembre de 1865 – Londres18 de enero de 1936) fue un escritor y poeta británico nacido en la IndiaAutor de relatoscuentos infantiles, novelista y poeta, se le recuerda por sus relatos y poemas sobre los soldados británicos en la India y la defensa del imperialismo occidental, así como por sus cuentos infantiles.
Algunas de sus obras más populares son la colección de relatos The Jungle Book (1894) (El libro de la selva), la novela de espionaje Kim (1901), el relato corto The Man Who Would Be King (1888) (El hombre que pudo ser rey), publicado originalmente en el volumen The Phantom Rickshaw, o los poemas Gunga Din (1892) e If— (traducido al castellano como Si...) (1895). Además varias de sus obras han sido llevadas al cine.
Fue iniciado en la masonería a los veinte años, en la logia «Esperanza y Perseverancia Nº 782» de Lahore, Punjab, India.
En su época fue respetado como poeta y se le ofreció el premio nacional de poesía Poet Laureateship en 1895 (poeta laureado) la Order of Merit y el título de Sir de la Order of the British Empire (Caballero de la Orden del Imperio Británico) en tres ocasiones, honores que rechazó. Sin embargo aceptó el Premio Nobel de Literatura de 1907 y fue el ganador del premio Nobel más joven hasta la fecha, y el primer escritor británico en recibir este galardón.

Iván Turguéniev - Padres e hijos














-¿Qué, Piotr, no se ve nada todavía? - preguntaba, el 20 de mayo de 1859, un señor de unos cuarenta años, saliendo sin sombrero a la puerta de la posada en el camino de ...; llevaba un abrigo corto, cubierto de polvo, y pantalones a cuadros. La pregunta iba dirigida a su criado, un joven carrilludo, con vello blanquecino en la barbilla y ojillos mates.

 El criado llevaba un pendiente de turquesa en la oreja, cabellos de color indefinido, untados de pomada; sus ademanes eran corteses. En una palabra, todo revelaba en él a un hombre de la nueva generación. Miró con indiferencia al camino y contestó:
- A lo que parece, no, señor, no se ve nada.
- ¿No se ve nada? -repitió el señor.
- Nada -contestó por segunda vez el criado.
El señor suspiró y se sentó en el banquillo. Vamos a presentárselo al lector, mientras está así sentado, con las piernas encogidas, y mira pensativamente alrededor.




Turgénev nació en el seno de una rica familia terrateniente en OrelRusia. Su padre Sergéi Nikoláyevich Turgénev, coronel de la caballería imperial, murió cuando Iván tenía dieciséis años, dejándolo junto con su hermano Nikolái al cuidado de su abusiva madre, Varvara Petrovna Lutovinova. Luego de completar la escuela elemental, Turgénev estudió durante un año en la Universidad de Moscú y luego en la Universidad de San Petersburgo, especializándose en los clásicos, literatura rusa yfilología.
En 1838 lo envían a la Universidad de Berlín a estudiar filosofía, particularmente Hegel, e historia. Turgénev se impresionó con la sociedad centro-europea de Alemania, y volvió occidentalizado, pensando que Rusia podía progresar imitando a Europa, en oposición a la tendencia eslavista de la época en su país. Igual que muchos de sus contemporáneos con buen nivel de educación, se opuso especialmente al sistema de servidumbre.
Una familia vasalla le leyó los versos de Rossiada de Mijaíl Jeraskov, celebrado poeta del siglo XVIII. Los primeros intentos literarios de Turgénev, incluyendo poemas y esbozos, mostraron su genio y recibieron comentarios favorables de Belinski, por entonces el principal crítico literario ruso. En el final de su vida, Turgénev residió poco en Rusia, prefiriendo Baden-Baden o París, desde que conoció en el teatro Mariinski de San Petersburgo a la cantante Paulina García de Viardot o Pauline García-Viardot, por quien abandonaría Rusia para establecerse en Francia y por cuyo amor estuvo preso hasta el fin de sus días.
Turgénev nunca contrajo matrimonio, si bien tuvo un hijo con una de las siervas de su familia. Alto y robusto, su carácter se destacó por su timidez, introspección y hablar suave. Su amigo literario más cercano fue Gustave Flaubert. Sus relaciones con Lev Tolstói y Fiódor Dostoyevski fueron a menudo tensas, considerando la tendencia proeslavista de ambos.
Su complicada amistad con Tolstói alcanzó tal animosidad que en 1861 éste lo retó a duelo. Si bien luego se disculpó, estuvieron sin hablarse 17 años. Dostoyevski a su vez parodió a Turgénev en su novela Los demonios (1872) , a través del personaje del novelista Karamazinov. En 1880, el famoso discurso de Dostoyevski en la inauguración del monumento a Pushkin versó sobre su reconciliación con Turgénev.
Ocasionalmente visitó Inglaterra, y en 1879 la Universidad de Oxford le otorgó un título honorífico. Murió en Bougival, cerca de París. En su lecho de muerte exclamó, refiriéndose a Tolstoi; "Amigo, vuelve a la literatura". Con tal inspiración, Tolstói escribió obras como La muerte de Iván Ilich ySonata Kreutzer.
En 1883 se pesó el cerebro de Turgénev, verificándose la inusual medida de 2021 gramos.

dijous, 15 d’octubre de 2009

Charles Dickens - Una història de dues ciutats



L'ÈPOCA

Era el millor dels temps, i era el pitjor; era l'edat de la saviesa i la de la ximpleria; era l'època de la fe i l'època de la incredulitat; l'estació de la Llum i la de les Tenebres; era la primavera de l'esperança i l'hivern de la desesperació; tot se'ns oferia com a nostre i no teniem absolutament res; anàvem tots directament al cel, tots ens precipitàvem per a la direcció contrària. En un mot: l'època era tan semblant a l'actual, que algunes de les autoritats més escandaloses demanaven que, per a bé o per a mal, fos considerada tan sols en un grau superlatiu de comparació.

(Traducció de Jordi Arbonès)





The Period
It was the best of times, it was the worst of times, it was the age of wisdom, it was the age of foolishness, it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity, it was the season of Light, it was the season of Darkness, it was the spring of hope, it was the winter of despair, we had everything before us, we had nothing before us, we were all going direct to Heaven, we were all going direct the other way—in short, the period was so far like the present period, that some of its noisiest authorities insisted on its being received, for good or for evil, in the superlative degree of comparison only. 



Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la  locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Lo poseíamos todo, pero no teníamos nada; caminábamos directamente hacia el cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.



Charles John Huffam Dickens (PortsmouthInglaterra7 de febrero de 1812 – Gadshill PlaceInglaterra9 de junio de 1870) fue un famoso novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el principal de la era victoriana. Supo manejar con maestría el género narrativo, con humor e ironía, y una aguda y álgida crítica social. En su obra destacan las descripciones de gente y lugares, tanto reales como imaginarios. Utilizó en ocasiones el pseudónimo Boz.
Críticas posteriores, tales como las de George Gissing y G. K. Chesterton, defendieron y aclamaron su dominio de la lengua inglesa como inigualable, sus personajes como creativos e inolvidables y en gran parte su sensibilidad social como poseyente. No obstante, también recibió críticas de sus mejores lectores, George Henry LewesHenry James, y Virginia Woolf entre ellos, los cuales achacaron ciertos defectos a sus obras, como el sentimentalismo efusivo de su prosa, acontecimientos irreales y personajes grotescos.
La popularidad de sus novelas y relatos cortos durante su vida y en el presente es fácilmente demostrada por el hecho de que ninguna se ha dejado de publicar. Dickens escribió novelas por entregas, el formato usual en la ficción en su época, por la simple razón de que no todo el mundo tenía los recursos económicos necesarios para comprar un libro, y cada nueva entrega de sus historias era esperada con gran entusiasmo por sus lectores, nacionales e internacionales. Dickens es actualmente y como lo ha sido siempre, admirado por escritores en todas partes como un ídolo literario.

Jane Austen - Orgullo y prejuicio


Es una verdad generalmente admitida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, debe tomar esposa.
Aunque los sentimientos y modos de ver de un hombre en estas condiciones sean poco conocidos cuando llega a un sitio por primera vez, dicha verdad está tan arraigada en las mentes de la família que le circundan, que es considerado como una propiedad indiscutible de una u otra de las hijas casaderas.








It is a truth universally acknowledged, that a single man in possession of a good fortune, must be in want of a wife. However little known the feelings or views of such a man may be on his first entering a neighbourhood, this truth is so well fixed in the minds of the surrounding families, that he is considered the rightful property of some one or other of their daughters.



Jane Austen (16 de diciembre de 1775 – 18 de julio de 1817) fue una destacada novelista británica, que vivió durante el período de la regencia, es decir entre la época georgiana y la victoriana. La ironía que emplea para dotar de comicidad a sus novelas hace que Jane Austen sea contada entre los "clásicos" de la novela inglesa, a la vez que su recepción va, incluso en la actualidad, más allá del interés académico, siendo leídas por un público más amplio.
Nació en la rectoría de SteventonHampshire. Su familia pertenecía a la burguesía agraria, contexto del que no salió y en el que sitúa todas sus obras, siempre en torno al matrimonio de su protagonista. La candidez de las obras de Austen, sin embargo, es meramente aparente; si bien pueden interpretarse de varias maneras. Los círculos académicos siempre han considerado a Austen como una escritora conservadora, mientras que la crítica feminista más actual apunta que en su obra puede apreciarse una novelización del pensamiento de Mary Wollstonecraft sobre la educación de la mujer.
Sus obras han sido llevadas al cine en diferentes ocasiones, algunas veces reproducidas de forma fiel, y en otras haciendo adaptaciones a la época actual, como es el caso de Clueless, adaptación libre de Emma, o bien Sentido y sensibilidad, de 1995; Mansfield Park, de 2000, y las versiones de Bride and Prejudice (dirigida por Gurinder Chadha) en el 2004, y en el 2005 Orgullo y prejuicio (dirigida por Joe Wright), ambas basadas en la célebre Pride and Prejudice. El interés que la obra de Jane Austen sigue despertando hoy en día muestra la vigencia de su pensamiento y la influencia que ha tenido en la literatura posterior.

Anton Chejov - El beso y otros cuentos



El beso


El veinte de mayo, a las ocho de la tarde, las seis baterías de la brigada de artillería de reserva N. que se dirigían al campamento se detuvieron a pasar la noche en la aldea Mestechki. En el momento de mayor alboroto, cuando algunos oficiales se afanaban en torno a las piezas y los demás, reunidos en la plaza junto a la verja de la iglesia, prestaban oídos a los aposentadores, de detrás de la iglesia apareció un jinete vestido de civil montado sobre un extraño caballo. Con un cuello hermoso y la cola corta, el caballo, pequeño y bayo, no avanzaba en línea recta sino un poco de lado, realizando con las patas unos leves pasos de danza, como si se las azotaran.





Agafia

Durante mi estancia en el distrito de S., había visitado a menudo los huertos de Dúbov, donde vivía el campesino Savva Stukach, o simplemente Savka. Aquellos huertos eran mi lugar preferido para los días de pesca que yo llamaba "general", de esos que, cuando sales de casa, no sabes ni el día ni la hora en que volverás y cargas hasta con el último aparejo y abundantes provisiones. A decir verdad, no me atraía tanto la pesca como el despreocupado vagar, comer a cualquier hora, charlar con Savka y los largos cara a cara con las calladas noches de verano.


La cigarra

Todos los amigos y buenos conocidos de Olga Ivánovna estuvieron en su boda.
- Mírenlo: ¿verdad que tiene un no sé qué?- decía ella a sus amigos señalando a su marido, al parecer, con el deseo de explicar por qué se había casado con ese hombre común, corriente y nada extraordinario.

El estudiante

Al principio el tiempo había sido bueno, sereno. Chillaban los zorzales, no lejos, en los pantanos algo vivo zumbaba quejumbroso, como si alguien soplara por una botella vacía. Pasó volando una chocha y el disparo dirigido contra el ave resonó en el aire primaveral retumbante y alegre. Pero cuando oscureció en el bosque, irrumpió del este un viento frío y penetrante y todo qudó en silencio. Agujas heladas cubrieron de hielo los charcos y el bosque se tornó inhóspito, hosco y desapacible. El lugar olió a invierno.

El profesor de lengua

Se oyó el repicar de cascos de caballos sobre un suelo de tablas: sacaron de las caballerizas primero al azabache Conde Nulin, luego al blanco Gigante y después a Maika, hermana de éste. Todos eran unos caballos magníficos y caros. El viejo Shélestov ensilló a Gigante y dijo dirigiéndose a su hija Masha:
- A ver, María de Godefroy, monta. ¡Ópale!

Campesinos

Nikolái Chikildéyev, mozo del hotel moscovita el Bazar Eslavo, se puso enfermo. Las piernas no les respondían, andaba tan mal que en una ocasión, cuando iba por un pasillo con una bandeja en la que llevaba jamón con guisantes, tropezó y se cayó al suelo. Tuvo que dejar el empleo. El dinero que tenía y el de su mujer se lo llevó la enfermedad y ya no tenían qué comer. Se aburría sin trabajo y decidió que había que volver a casa, a la aldea. Allí sería más fácil soportar la enfermedad, la vida era más barata; y no en vano se dice que en casa hasta las paredes ayudan.

Iónich

Cuando los recién llegados a la ciudad de províncias S. se quejaban de lo aburrido y monótono que era la vida en ella, los habitantes del lugar, como justificándose decían que, al contrario, en S. se estaba muy bien, que en S. había una biblioteca, un teatro, un club, se celebraban bailes y -añadían finalmente- había algunas famílias interesantes, agradables e inteligentes con las que se podía entablar amistad. Y mencionaban a los Turkin como los más instruidos y de mayor talento.

Un ángel

Olenka, la hija del asesor colegiado retirado Plemiánnikov, se hallaba sentada en el porche que daba al patio de su casa, sumida en sus pensamientos. Hacía calor, las moscas pegajosas no paraban de molestar y resultaba agradable pensar que pronto caería la tarde. Del este se acercaban una nubes negras que amenzaban lluvia y de ves en cuando llegada una brisa húmeda.

La Nueva dacha

Atres verstas de la aldea Obruchánovo se construía un puente enorme. Desde la aldea, que se levantaba en lo alto de una orilla escarpada, se veía el enrejado de la armadura, y en los días de niebla, en las calladas jornadas de invierno, cuando los fríos cabrios de hierro y todos los bosques de alrededor se cubrían de escarcha, el puente ofrecía un cuadro pintoresco, fantástico incluso. En ocasiones pasaba por el pueblo, montado en un carro ligero o en calesa, el ingeniero Kúcherov, el constructor del puente, un hombre grueso, ancho de hombros y con barba, cubierto de una visera blanda y arrugada, y a veces, en los días de fiesta se presentaban los peones que trabajaban en el puente; éstos pedían caridad, se reían de las campesinas y en ocasiones se llevaban alguna cosa. Pero ocurría rara vez; por lo general los días se sucedían tranquilos y en paz, como si la obra no existiera, y no sólo por las noches, cuando junto al puente se encendían las hogueras, el viento traía apagadas las canciones de los peones. Y también durante el día, de vez en cuando, se oía el lastimero tañido metálico: don... don... don...

Por asuntos del servicio

Un inspector judicial en funciones y un médico de distrito se dirigían a la aldea Syrnia a practicar una autopsia. Por el camino los atrapó una ventisca, anduvieron largo tiempo perdidos y no llegaron al lugar al mediodía, como quería, sino sólo al anochecer, cuando ya había oscurecido. Pararon a pasar la noche en la isba del zemstvo. Y allí mismo, en la isba del zemstvo, se hallaba por casualidad el propio cadáver, el cuerpo del agente local de seguros Lesnitski, un hombre que tres días antes se presentó en Syrnia y, después de instalarse en la isba del zemstvo y de pedir un samovar, se pegó un tiro del modo más inesperado para todos; y la circunstancia de que hubiera acabado con su vida de manera tan extraña, tomando un té con el samovar y los platos bien dispuestos sobre la mesa, dio motivo a que muchos sospecharan que se trataba de un asesinato; de modo que se impuso hacer una autopsia.

La novia

Serían las diez de la noche, sobre el jardín brillaba la luna llena. En casa de los Shumin justo dieron fin las vísperas que había encargado la abuela Marfa Mijáilovna, y ahora Nadia veía -había salido un momento al jardín- cómo en la sala servían los entremeses de la cena. La abuela con su rico vestido de seda iba de un lado a otro. El padre Andréi, arcipreste de la catedral, le decía algo a la madre de Nadia, Nina Ivánovna, que en aquellos momentos, con las luces de la casa y a través de las ventanas parecía extrañamente muy joven. A su lado se encontraba Andréi Andreich, el hijo del padre Andréi. Escuchaba con atención.




divendres, 2 d’octubre de 2009

Stefan Zweig - Amok











El mes de març de l'any 1912, mentre efectuaven la descàrrega d'un gran transatlàntic al port de Nàpols, s'esdevingué un cas estrany sobre el qual els diaris portaren extenses informacions agençades, però, amb molta fantasia.
Com a passatger de l'Oceania i igualment que els altres, m'hauria estat possible d'esser testimoni d'aquell succés singular ocorregut durant la nit -quan carregaven carbó i desembarcaven la mercaderia- però desitjosos de fugir del soroll tots els passatgers baixàrem a terra per passar el temps en teatres i cafès.


Nacido en Viena, Austria, en 1881, comenzó a escribir desde muy joven, y el éxito se presentó ante el de inmediato, para ya no abandonarlo durante su vida. Se recibió de doctor en filosofía y recorrió el mundo entero brindando conferencias acerca de sus estudios literarios y del estado del mundo. A menudo, como un detalle hacia sus interlocutores, pronunciaba sus discursos en el idioma del país que visitaba. Por supuesto, estas delicadezas no pasaron nunca inadvertidas.
Entre los años 1920 y 1930 Zweig había comprado, junto a su esposa, un castillo en los altos de las montañas y allí recibía a cientos de personalidades todo el tiempo. Se granjeó la amistad de miles de personas, hasta tal punto que se cuentan entre su correspondencia privada más de 20.000 cartas.
Una de sus obras más importantes, «Momentos estelares de la humanidad», le llevó más de veinte años tenerla terminada. Revisaba una y otra vez y no se conformaba con lo primero que salía de su pluma. Luego, a este exitoso ensayo le siguió una continuación, «Nuevos momentos estelares de la humanidad», en el que detallaba los grandes momentos de la historia del hombre. Por otra parte, aunque su producción literaria abundó en novelas, se destacó también por algunas biografías, como las de María Estuardo, Balzac y su amigo Romain Rolland.
En 1933, llega a Alemania Adolf Hitler, y con él, la orden de quemar toda la bibliografía de Zweig, escritor judío aunque no práctico. Huye a Suiza y luego, en la necesidad de tener que ir más lejos para asegurar su supervivencia, decide emigrar a Inglaterra, pero su esposa se negará a abandonar su país. Se separarán para siempre.
Una vez en Inglaterra, su mente ya no era la misma de antes. Las ansias de infundir cultura y educar caen estrepitosamente cuando contempla día a día el atropello nazi. Es entonces cuando se convence, hasta el final de sus días, que la cultura europea sucumbirá bajo la amenaza de Hitler y ya no habrá nada en un futuro que la salve.
Viaja por América, por Argentina y por Brasil, donde decide quedarse definitivamente a vivir con su segunda esposa, considerando que el país jamás se verá perjudicado por la Segunda Guerra Mundial. Allí, entre el ostracismo en el que vive y la melancolía, el convencimiento de que nada bueno se puede hacer ya lo va sepultando en una soledad inmensa, preludio de su trágico final. Mientras tanto, sigue ayudando desinteresadamente a emigrantes como él, pero que no gozan de la misma fortuna. Las gentes lo ven siempre sonriente.
«Creo que es mejor finalizar en un buen momento y de pie una vida en la cual la labor intelectual significó el gozo más puro, y la libertad personal, el bien más preciado sobre la tierra.» Fueron las palabras que se encontraron junto al cadáver de él y su segunda esposa en febrero de 1942, cuando decidieron quitarse la vida ingiriendo una potente dosis de veneno.
Su muerte fue totalmente inesperada. Nadie salía de su asombro. Sólo contaba con 60 años y algunos meses más. «Saludo a mis amigos, ojalá puedan ver el amanecer después de esta larga noche. Yo, demasiado impaciente, me les adelanto.» A su entierro, celebrado con honores de jefe de estado, acuden miles de personas, en el cementerio de Petrópolis.
Refiriéndose a Brasil, en su carta de despedida, dirá: «Me urge cumplir con un último deber: agradecer profundamente a este maravilloso país, Brasil, que me ofreció a mí y a mi trabajo una estancia tan buena y hospitalaria.» Una de sus obras estará dedicada precisamente a este país: «Brasil, país del futuro», en la que no abandonará la temática de la injusticia y la arbitrariedad del Estado, presente en casi toda su obra.